El prestigio de marca y el branding corporativo: dos conceptos unidos

brand equityLa formación de la imagen de una marca es un factor de competitividad poco trabajado por algunos sectores. Especialmente por el de la educación, donde el patrimonio de marca o brand equity se ha convertido en un elemento que marca diferencias. Un ejemplo evidente de esta afirmación son las escuelas de negocio. A diferencia de la educación pública, que despierta un gran interés general por la sociedad y por lo tanto, goza de gran prestigio social, las escuelas privadas se rigen más por las leyes del mercado que por las de instituciones al servicio de la gente. Por eso, la lucha que se establece por atraer estudiantes se realiza en todos los ámbitos: desde el diseño de la página web, a la calidad de los cursos, como, por supuesto, al prestigio de marca.

La marca se presenta como una herramienta de gestión para mejorar la competitividad de las instituciones mediante lo que se conoce como valor de marca. En el caso del sector educativo, donde las escuelas se caracterizan por la intangibilidad y la diferencia de calidad de los productos, disponer de un valor de marca constituye una referencia importante para los usuarios. El branding corporativo, por lo tanto, adquiere una importancia capital como factor último de decisión. Lo mismo ocurre con otros sectores intangibles que se mueven principalmente por el prestigio de sus marcas, como por ejemplo en el de las compañías aéreas o en el de la salud. Realizar una estrategia de branding destinada a potenciar la imagen que perciben los usuarios de una marca es imprescindible.

¿Qué es el Brand Equity?

El Brand equity o patrimonio de marca es un concepto de diseño relacionado con el branding corporativo, en el que se hace referencia a la capacidad de una marca de vender por el prestigio adquirido más que por la calidad de sus productos. ¿Cómo se consigue?

  1. El conocimiento de marca: que una determinada empresa sea reconocida por consumidores potenciales sin ningún tipo de problema ni confusión, es señal de que el brand equity empieza a funcionar. Algunos ejemplos pueden ser marcas tan conocidas como Nike, Apple o Zara.
  2. Asociaciones de marca: otro de los aspectos de una estrategia de branding corporativo eficiente en cuanto al prestigio de una marca es la capacidad de ésta de generar asociaciones con colores o símbolos. Por ejemplo, todo el mundo identifica el rojo con Coca-Cola o el naranja con Easyjet.
  3. La calidad percibida: en muchas ocasiones el brand equity hace que la calidad de los productos, generalmente intangibles sobre todo en sectores como el de la educación, sea percibida por los consumidores como mejores de lo que son. En eso consiste esta rama del branding corporativo.

En muchas ocasiones, el prestigio de una marca hace que el producto de éstas sea incluso más caro que los “sin marca”, a pesar de que sean exactamente iguales, como ocurre con productos como la sal o el azúcar. Este hecho se explica por la potencia de la marca:

  • Esa potencia de marca generada por el branding, hace que un determinado producto sea percibido por los consumidores como mejor de lo que es por el simple prestigio asociado a la empresa que lo comercializa.
  • El brand equity hace que los usuarios sean, por lo general, más leales a las marcas y menos sensibles a las estrategias de marketing de la competencia.
  • En definitiva, aumenta la comercialización de una marca.

Por eso, contar con expertos profesionales capaces de gestionar una estrategia de branding corporativo que mejore el prestigio de una marca aumenta la probabilidad de ventas de la misma, así como la percepción de los usuarios sobre ella. En ColemanCBX somos expertos en branding corporativo.