¿Son una marca personal de la política Donald Trump y Hillary Clinton?

No cabe duda de que la repercusión mediática de las elecciones de Estados Unidos ha sido de tal magnitud que ha llegado hasta a los rincones más insólitos del mundo. Tanto, que incluso sus nombres han aterrizado en el mundo del branding.

La digitalización ha traído consigo un sinfín de herramientas muy eficaces en cuanto a la propaganda. El fenómeno del marketing político digital ha permitido llegar a un público muy fragmentado y despertar el interés político, gracias a la variedad de posibilidades que ofrece (vídeo, imágenes, interacciones con la audiencia…).

Y es que ya estamos más que acostumbrados a que los candidatos a inquilinos de la Casa Blanca creen su identidad de marca mostrándose dispuestos a hacer de todo con tal de ganar popularidad entre el electorado estadounidense: desde bailar en los platós hasta subirse en el escenario con estrellas del mundo de la música.

¿Por qué Hillary Clinton y Trump son ya considerados marcas?

Podríamos decir que tanto Hillary Clinton como el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, han recibido un buen asesoramiento por parte de expertos en estrategias de marca para crear una imagen en torno a su persona y atribuirse unos valores determinados. Si bien Trump jugaba con la ventaja mediática de ser un magnate americano, su amplio tejido empresarial ya había engendrado la marca Trump años atrás. Una marca asociada al lujo y el estilo de vida sofisticado.

A diferencia de la magnitud mediática económica y proteccionista de Trump, la candidata demócrata ha optado por construirse una imagen de marca personal más discreta sustentada en la atribución de otro tipo de valores bien distintos, como podrían ser la generosidad y el servicio.

¿Cómo crear una marca personal en branding?

La realidad es que para crearse un nombre de marca no hace falta ser actor, político u otra figura de dimensión pública. ¿Quieres conocer las bases de creación de una marca personal?

  1. Presencia: aprovechar las herramientas digitales, como las redes sociales, para llegar a un público amplio dará a conocer y posicionar tu marca personal.
  1. Especialización: en un mundo tan fragmentado como el actual, dedicarte de pleno a un área en concreto va a multiplicar tus posibilidades de éxito. Moda, política, deporte… ¡céntrate en un ámbito!
  1. Nombre propio efectivo: los expertos dicen que un nombre propio, corto, simple y fácil de pronunciar va a ser más efectivo en cuanto a la creación de un nombre de marca.
  1. Interactividad: conseguir la máxima popularidad es el objetivo primordial para crecer como marca, y la comunicación va a ser el medio para conseguirlo.
  1. Definir un nicho: centrarse en un target determinado va a facilitar la creación de un vínculo más estrecho con las personas a las que te quieres dirigir, ya que al ser un grupo específico, podrás conocer bien sus gustos e intereses.

En EE UU, tanto Hillary Clinton como Donald Trump, han echado mano del branding y se han creado una imagen de marca como medio para ganar el voto norteamericano. Y es que, por otro lado, crear una marca 2.0 es hoy en día más sencillo gracias a los progresos tecnológicos, que nos brindan herramientas para poder alcanzar un gran número de personas.

Trump ha conseguido vencer en las elecciones. Y en gran medida, se debe a la influencia de su fuerte marca personal, la cual ha logrado vincular su persona con el mito “Make America great again (Haz que América vuelva a ser grande). La fuerza inherente de una marca bien cuidada puede pasar a menudo desapercibida. No obstante, acaba de hacer otra demostración de poder a través de la marca personal de Trump: entregarle las llaves de la Casa Blanca.