El color del envase de la pasta de dientes: branding emocional

Es un producto de higiene personal, tanto para hombres como mujeres, indispensable para el día a día y fiel compañero del cepillo de dientes. Sin duda alguna, hablamos de la pasta dentífrica.

Al tratarse de un producto tan necesario para todo ser humano, las empresas que comercializan las pastas de dientes siempre han puesto especial interés en promocionarlas.

Y bien, ¿quién no ha visto nunca un spot de algún dentífrico en la televisión? Pero lo cierto es que la publicidad solo es una de las estrategias de marketing utilizadas.

Existen otras características persuasivas que a menudo forman parte del packaging y aun así, pueden pasar desapercibidas. Nos referimos a una en concreto, que actúa principalmente en el subconsciente y tiene que ver con la psicología: el branding emocional.

¿Cómo actúa el branding emocional en los dentífricos?

El branding emocional juega un papel trascendente: el reto de los productos que se venden en un supermercado es el de cautivar a los consumidores en segundos, para que estos lleguen a alcanzar el producto y lanzarlo al carrito de la compra.

¿Quién no ha comprado alguna vez una pasta de dientes con el criterio de “cómo es y qué comunica su envoltorio”?

El packaging es más que el mero envoltorio de un producto, es un elemento fundamental que ayuda a construir la marca y la dota de personalidad. Y el hecho de que los dentífricos sean un producto necesario para el día a día hace que la estrategia de su packaging cobre una mayor relevancia.

Los colores en los tubos de pasta de dientes

En los envases de los productos, sabemos que el color es un elemento de la comunicación visual y un fiel configurador de la personalidad de la marca. Pero, ¿qué connotaciones psicológicas hay detrás de cada color?

  1. El blanco: denota pureza y sencillez. Es el color neutro por antonomasia.
  2. El negro: simboliza elegancia y riqueza. Es el caso de la lujosa marca de dentífricos Theodent, que ha optado por usar el negro en su packaging para vender sus productos dentífricos. ¿Su precio? Alrededor de los 100 dólares por tubo…
  3. El gris: puede denotar depresión, miedo o incertidumbre, por lo que los expertos no lo recomiendan para su uso en el envase.
  4. El amarillo: es el color que más va a captar la atención del cliente. Aporta frescura y energía al packaging.
  5. El verde: transmite serenidad, frescor, esperanza y evoca la naturaleza.
  6. El rojo: está vinculado a la energía, calidez y pasión.
  7. El azul: denota tranquilidad, reflexión, calma y limpieza.

Para captar clientes no solo hay que poner esfuerzo en acertar con el slogan, sino también en elegir un color que se ajuste a la estrategia de negocio de los fabricantes. Es por ello que cada marca dentífrica apuesta por unos colores determinados, siempre manteniendo (en su mayoría) el blanco como base.

Cómo Colgate consiguió el éxito con su estrategia de packaging

Los fabricantes de dentífricos no pueden pasar por alto los beneficios que se desprenden de un buen diseño de packaging Los colores juegan un papel fundamental en la psicología de los clientes, que a menudo puede ser el detonante que les impulse a adquirir un producto de higiene determinado.

Una de las marcas de referencia en el mundo de los dentífricos es Colgate. Y su estrategia de packaging, es una de las responsables de este éxito. Desde el lanzamiento de su primera pasta dentífrica, en 1873, Colgate ha sido consciente del poder del envase del producto como estrategia de promoción.

Así, en el siglo XX, la marca decidió darle aún más fuerza a su envase mediante la incorporación de un slogan contundente, con su nombre de marca, que pusiera de manifiesto la personalidad y los principios del negocio. O en otras palabras, su compromiso con el público y el reconocimiento de una prestigiosa trayectoria.

Y ese es uno de los grandes poderes del branding emocional. Llegar al cliente más allá del producto en sí. Transmitir unos valores, unas sensaciones y unas ideas adheridas a la compra del producto. En otras palabras, conquistar al cliente de una manera significativa.