Imagen de marca como estrategia de diferenciación

En un mundo tan globalizado y competitivo como el actual no basta con comercializar un buen producto o servicio. Las marcas están obligadas a destacar por encima del resto para poder sobrevivir, es decir, necesitan diferenciarse. Para ello, es imprescindible definir una estrategia de branding corporativo que aporte personalidad propia a la marca y la diferencie de la competencia.

Concebir el desarrollo de un negocio o el lanzamiento de un producto sin estar unido a la identidad corporativa de la empresa resulta muy complicado de entender. La identidad corporativa de una empresa hace referencia a la imagen que esta transmite al exterior. Está compuesta tanto por elementos tangibles, como el logotipo, la tipografía o los colores, y por elementos intangibles como los principios y valores de la compañía. Es importantísimo que cada compañía tenga bien definida una buena imagen, ya que será mucho más fácil seducir al cliente y desarrollar el negocio.

Importancia de la imagen corporativa en el desarrollo de negocio

La imagen corporativa hace referencia a la percepción que tienen los clientes acerca de una compañía. Adquiere una importancia fundamental, ya que contribuye a crear valor para la empresa. Además, es importantísimo que la identidad corporativa que ha definido la empresa en la estrategia de branding vaya acorde con la imagen corporativa que tienen los clientes acerca de la marca. A continuación detallamos algunos de los beneficios que comporta:

  • Ocupará un espacio en la mente de la audiencia. La imagen corporativa de la empresa contribuye al recuerdo de la marca en la mente de los consumidores. Todas las empresas tienen que establecer vínculos de comunicación e interacción con sus consumidores si quieren seguir creciendo en el entorno actual. Lo importante es que el consumidor conozca a la marca y le otorgue una personalidad propia, que sea reconocible e identificable.
  • Mejor diferenciación. Crear una estrategia de branding que defina la identidad de la empresa, contribuye a mejorar la diferenciación con respecto a los competidores. Una marca que no se diferencia no genera valor, y una marca sin valor se acaba convirtiendo en un commodity. La imagen corporativa permite generar ese valor diferencial y añadido para el público.
  • Menor influencia de los factores situacionales. En el momento de tomar la decisión de compra de un producto, las personas dispondrán de información adicional sobre la organización que mejorará la toma de decisiones. De esta forma, las empresas con una imagen corporativa identificable podrán minimizar el impacto de factores externos o situacionales que afectan a la decisión de compra.

En definitiva, estas son algunas de las razones por las que es necesario establecer una imagen corporativa sólida que vaya acorde con los principios y valores de la empresa. Además, puedes utilizar diferentes técnicas de branding que ayudarán a aumentar el recuerdo de tu marca.