El branding, recurso de gestión de marca en ciclos recesivos
En los cambios de ciclo es cuando el mix de apoyos, de marketing y de nuestras marcas necesitan la máxima observación, seguimiento e imaginación. En esos momentos es cuando nuestras marcas quedan más expuestas a los cambios de necesidades, actitudes, conductas y hábitos en los consumidores. Y el branding y la gestión estratégica de la marca recobra entonces la máxima relevancia para poder continuar en una posición de liderazgo.
Víctor Mirabet
Consejero Delegado de Coleman Branding
www.colemancbx.com
La mayoría de sectores se ven afectados por la debilidad y/o cambios en la demanda, necesidades y preferencias: En sectores y marcas como, por ejemplo, bancos, automóviles, gran consumo, bienes duraderos, inmobiliarias o artículos de lujo, a la vez que se abren otras nuevas oportunidades muy relevantes de desarrollo como marcas blancas, nuevas tecnologías, fast food, sostenibilidad o impulso.
Tanto en los sectores favorecidos como en los negativamente afectados, el branding es una ayuda inestimable de gestión para el refuerzo, revitalización, reconstrucción, reorientación o extensión de sus marcas, activando su demanda y defendiendo o maximizando su valor. Los especialistas siempre entendemos el branding como una oportunidad de negocio, de crecimiento y de fortalecimiento de su marca y de sus resultados.
En efecto, el branding entendido como la gestión estratégica de los activos de identidad (tangibles o intangibles) de su marca permite diferenciarse y ser más competitivo y como recurso de gestión señala un camino y una salida muy útil para salir adelante y fortalecer o defender sus marcas. El branding se ha convertido ya en una necesidad y en un imperativo para el éxito de las compañías.
La función del branding permite activar la demanda (la seduce y revitaliza), atraer a más o nuevos consumidores, orientándola a nuevos usos o a productos relacionados (extensiones), permite defender la fidelidad y evitar la fuga de clientes. En definitiva el ejercicio y la praxis del branding en todas sus manifestaciones orienta y ajusta mejor su marca a la nueva situación de mercado, hábitos y preferencias. Su despliegue, instrumentos y recursos para activarla son variados: Abarcan desde la definición de su propia identidad y valores, de su propia arquitectura, su definición de portfolio de productos y servicios, su posicionamiento o concepto, su identidad visual (logos) y su comunicación visual, sus envases y presentaciones, sus innovaciones, sus manifestaciones visuales, verbales (naming, mensajes, promesas) a todos los grupos de interés. Además permite inspirar a otros elementos del mix de marketing. Algo nada despreciable y de enorme relevancia para adaptarse pronto y bien al ciclo y a la nueva situación y necesidades.
Por eso el branding y la marca se convierte ahora en más importante que nunca. El branding dota a sus marcas de una personalidad propia y diferenciadora, de una perspectiva y una posición propia en el corazón y la mente de los consumidores y ejerce una poderosa atracción, especialmente en condiciones de depresión, cuando además la competencia tiende a callar por dificultades presupuestarias, ganando así más resonancia.
Aquellos que se ajusten rápido y pronto hacia esta gestión estarán en posición más ventajosa frente a los que se mueven con mayor lentitud o sin dirección.
Las marcas fuertes deben construirse y tener también principios y promesas claras y fuertes, así como valores, conductas y culturas que se mantengan consistentes en el tiempo ganando en atractivo, confianza y garantía cuando la incertidumbre o las dificultades aumentan. El simplificar y clarificar nuestros productos, posicionamientos, arquitecturas o portfolios y fortalecer nuestras presentaciones e identidades visuales y verbales o nuestra cultura siempre dan focus, consistencia y fuerza a nuestras marcas. Y a eso se dedica precisamente el branding.
Asimismo un liderazgo fuerte e inspirador de marcas y de gestión por parte de los responsables de marca ayudará a orientar y dirigir mejor el cambio, gracias a su conocimiento y convencimiento hacia a esos valores y guías de marca. La juniorización o el cambio de los responsables de marca no ayuda por tanto en ese sentido, algo precisamente bastante habitual en las restructuraciones y ciclos recesivos. Sólo un líder de marca con funciones centralizadas, fuertes y sólidas de gestión tiene una autoridad consolidada para liderar estos cambios necesarios y defender los presupuestos en favor de las marcas, que en definitiva, es defender el valor y el patrimonio de los propios accionistas de la compañía.
Reflexione. Prepárese. Prevéngase. Para las compañías que sigan estas guías con su branding la recesión es una oportunidad de defenderse o de hacerlo mejor que sus competidores y evitar así que a uno le “roben el queso”. Invertir en branding y marca es invertir en valor y mejores retornos. Y si una compañía sabe donde va, también lo saben sus clientes.
COMPAÑÍAS QUE GESTIONAN Y SE ORIENTAN BIEN HACIA SUS MARCAS.
Ejercer un liderazgo convincente de marca es clave en un entorno recesivo cambiante y difícil. Por ello la aproximación a una gestión óptima de marca se da especialmente en compañías que:
1. Focus: Definen y concretan bien su posición y propuesta de valor.
2. Tienen una cultura y conductas de marca fuertes y establecidas.
3. Se saben planificar, se adaptan a lo nuevo y ejecutan bien y con simplicidad su propia identidad y comunicación.
4. Oportunidad: Saben apalancar bien sus marcas (innovación, extensiones, licencias).
5. Defensa del activo marca: Vigilan y mantienen la propiedad intelectual de sus activos de marca.
6. Liderazgo: Ejercen un liderazgo disciplinario, centralizado y fuerte en la gestión de sus marcas. Predican la marca y su visión.
7. Control: Miden la evolución y controlan el valor y percepciones de sus marcas.
8. Orientación y sensibilidad al futuro: Están atentos a todos los cambios y tendencias emergentes con eficaces controles y mediciones sobre el estado de su marca.
9. La marca es tema de seguimiento y está en la agenda de los consejos porque se entiende y se sabe lo que es.
10. Amplitud de marca: Entienden la marca como expuesta a todos los grupos de interés.
Fuente: ©Coleman CBX
Víctor Mirabet
Consejero Delegado de Coleman Branding
www.colemancbx.com





