Hoy más que nunca la innovación en productos es una salida y un salto competitivo de máxima relevancia, interés y necesidad. No en vano se le califica como una de la mejores recetas anticrisis. Y una salida al atasco del consumo.
Sorprender, diferenciarse, captar la atención, motivar y estimular la demanda y la preferencia de nuestros productos. Para los fabricantes y el retail. Tener un motivo para contactar más y mejor con el canal y con nuestros consumidores. La innovación tiene muchos motivos para espolear nuestras ventas y es una enorme oportunidad de empezar “de nuevo”, no sólo a corto, sino también de afianzarse y de consolidar nuestro negocio a largo y desde la base. Los que innovan generan ventaja competitiva, pueden dar un salto a veces de meses o años o conquistar nuevos territorios hasta que se neutralice la innovación. Y no sólo cuantitativamente, sino también cualitativamente (más margen, estabilidad, fidelidad….).Por el contrario, un parón en la innovación en tiempos de floja demanda puede suponer un avance a veces doloroso y significativo de las marcas blancas, que encuentran así un momento precioso para crecer en tienda.
Por ello se hace tan necesario, en este momento del ciclo, ir contribuyendo a una innovación sistemática (o continua), que es la que nos asegura el tiempo de ventaja y de importantes beneficios, no sólo económicos (no hay nueva competencia durante un tiempo) sino también beneficios cualitativos, reputacionales o de imagen sostenida de liderazgo, de ambición y de iniciativa de negocio.
1. En la innovación continua (Fig 1). El ritmo de novedades y lanzamientos es medio- alto frecuentemente sostenible, resultado de una investigación (I+D) sistemática y de la construcción de un pipeline secuencial de novedades, que permite una afluencia de productos o servicios (Ejemplo de Danone, Coca Cola, Gillete, Sony, Phillips, 3M, Unilever, Nestlé, etc…).
2. En el caso de innovación puntual u ocasional se producen importantes valles, baja la frecuencia y se pierden eficiencias y sinergias, aunque su coste y nivel de inversión también es menor.
Evidentemente en el caso de innovación esporádica, los gaps, las marcas y los volúmenes (rentabilidad) sufren o quedan vulnerables y bajo riesgo. Ahí es dónde la competencia o marca blanca acecha. Las eficiencias no son óptimas. La puesta en marcha y las resistencias internas “cuestan”. En la innovación continua o sistemática el extra volumen queda protegido durante un cierto tiempo, el extra volumen y los resultados sirven para reproducir y blindar el modelo de I+D y Marketing, asegurando la próxima inversión en la innovación necesaria y aportando un beneficio extra a largo plazo a los accionistas. El fitness y la agilidad de las organizaciones y los desarrollos son clave.
Está claro que para asegurar una protección eficaz de la innovación, deberemos protegernos legalmente con los registros de nuestras marcas, formas, modelos, mensajes y patentes. También conocemos bien a los “me too’s”, a los sin escrúpulos y a los seguidores o imitadores de diverso pelo. Asesórese pues bien en este campo antes, para evitar sorpresas después.
Hay un rico abasto de armas para los gerentes para innovar. Unas tendrán un componente más tecnológico, complejo, implicante, caro o de largo plazo. Otras innovaciones son movidas o son un “regate” más corto, próximos, fáciles o accesibles que pueden ayudar a mover ficha. Lo ideal es mezclar las de largo plazo con el corto alcance, creando un momentum favorable de innovación que faciliten reinvenciones completas en tiempos competitivamente razonables y que nos blinden frente al ciclo y frente a otros competidores más débiles por precio. El objetivo: Tener un portfolio sano, bien secuenciado, ordenado y coherente de superposiciones continuas de novedades que vayan entrando.
Algunas opciones de innovación muy prácticas y a corto para orientarse mejor y rápidamente al ciclo serían a modo de ejemplo:
1. Actualizar su marca y producto: Su reposicionamiento, “refresh” o rejuvenecimiento. Conectarla mejor con sus clientes y consumidores. Hágala más atractiva. Convezca y seduzca. Utilice el diseño de sus envases, cajas, etiquetas y la propia marca, sus códigos, expresiones y sobre todo su comunicación y los mensajes que emita para ponerla “al día”.
2. Mejore o ajuste fórmulas: Oriéntelas más y mejor a las necesidades y deseos de sus consumidores. Balancee bien: No ofrezca más de lo que se le pide y ofrezca buen rendimiento a lo que le demandan.
3. Revise bien y a fondo su política de formatos y de contenidos de producto: Ofrezca menos u ofrezca más. Extreme los formatos y los contenidos para los que no llegan (individuales) o para los que necesitan más producto (ahorro familiar) de acuerdo al precio de compra disponible en el momento. Así siempre ofrecerá valor a todos.
4. Revise bien sus materiales de acondicionamiento, envases y embalajes. Optimice su logística, su paletización, sus materiales, su ocupación en volumen. Será más ecológico, se ahorrará dinero y todos se lo agradecerán. Y comuníquelo que así lo ha hecho.
5. Puede innovar realizando extensiones de marca hacia campos, posicionamientos o gamas complementarias, compatibles, coherentes y cercanas si la marca las aguanta. Investigue si tiene oportunidades colaterales y entre por precio en ellas si ya están ocupadas. Puede hacerlo e incluso sorprender teniendo en cuenta los puntos del 1 al 4 anteriores.
6. Extienda los productos también a nuevas necesidades del target, de sus usos. Amplíe utilizaciones de sus productos o busque otras nuevas: Entre en nuevos segmentos, más próximos a corto, más lejanos a largo. Abra y extienda sus productos a otros mercados.
7. Si faltase ingenio o líneas de búsqueda rápida, practique entonces la fertilización cruzada de ideas de otros sectores y que pueda aplicar a su sector, a su problema y a su tipo de producto. Fíjese en las ideas y extrapole. Practique el “coolhunting” de tendencias emergentes. Muchas veces ya hay soluciones inventadas que se pueden aplicar a lo suyo.
8. Mire a países o sectores punta o más avanzados. Reinterprete, aprenda y observe. Mucho puede ser aplicable a lo suyo. Asegúrese que no inflinge la ley.
9. Sino puede hacer nada de lo anterior, innove al menos en el código, los mensajes, los estilos o los tonos de su comunicación y la de sus expresiones de marca. Las percepciones que genera son las cuentan.
10. Asegurese también de comunicar su innovación en el punto de venta (lineales, merchandising, canal, etiquetas y embalajes). Sino, el valor percibido no llegará a percibirse.
Pensar en largo es innovación sistemática y continuada. Aunque más costosa que a corto, nos puede ayudar a blindarnos mejor frente a los competidores o a los cambios de ciclo como el actual. Hablar de largo plazo implica construir políticas de investigación, políticas de sostenibilidad, de estabilidad jurídica y de blindaje comercial que nos pueden ayudar a sobrevenir las turbulencias. En definitiva es la verdadera ventaja pero además diferencial.
El lado más difícil de este tipo de innovación es la inversión económica y el aspecto organizacional y cultural interno de la innovación en los equipos y en las empresas, para lo cual se debe reorientar a toda la empresa en ideas, actitudes, creencias, conductas y percepciones, así como vencer muchas herencias y resistencias cortoplacistas (siempre lo hemos hecho así…). A veces actúan como auténticas rémoras al cambio.
Cambie el chip y la forma de pensar. Empiece a construir hoy su propio control de su situación y su futuro “Un viaje de mil leguas, comienza por un paso”, dijo Confucio.
Haciendo realidad la innovación
1. Actualice, reposicione, refresque y rejuvenezca su marca y productos para que conecten mejor con su público. Póngala al día. Lo de ayer, hoy no sirve.
2. Mejore o reajuste sus fórmulas y presentaciones a las necesidades y motivaciones reales.
3. Revise bien su política y oferta de formatos, contenidos y por tanto de precios.
4. Revise bien sus materiales de envase y embalajes. Asegúrese que son eficaces en coste. Intente reacondicionar o subsistir.
5. Compruebe si podría extender su marca a nuevo usos, targets, necesidades o mercados.
6. Sorprenda y aproveche, ajuste o haga realidad que el nuevo producto extendido en el punto 5 se alinee bien con todo lo anterior (puntos 1 a 4).
7. Practique la fertilización cruzada de ideas de otros sectores, como inspiración.
8. Mire a productos, sectores, mercados o tendencias (cool hunting) entrantes o de países más avanzados. Prepararse y aplíquelos.
9. Sino puede hacer nada de lo anterior, innove al menos en su branding, sus códigos, mensajes, tonos o estilo de comunicación, poniendo al día todas sus expresiones de marca. Así seguirá vivo y presente.
10. Acuérdese de que su innovación llega bien y clara al punto de venta para que el valor percibido se vea.
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Fuente: ©Coleman CBX
Víctor Mirabet
Consejero Delegado de Coleman Branding
www.colemancbx.com