El smart packaging y los envases inteligentes

Sin la tecnología, seguro que aún no habríamos conseguido llegar hasta donde nos encontramos hoy en día. El futuro, es tecnológico. Y llega a todas las partes de nuestras vidas. Parece imposible imaginarnos un mundo, donde la tecnología, no ocupe un lugar privilegiado. Dónde la tecnología, no sea la encargada de guiar las pautas del comportamiento rutinario de la sociedad. O donde, sencillamente, la tecnología, no exista. La verdad, es que el futuro, ya está aquí y va más allá de los packaging originales. Hablamos del smart packaging.

Packaging originales y experiencias interconectadas

Una de las principales aportaciones que ha hecho la tecnología al branding corporativo, es conceder a las marcas el poder de dotar a sus productos con inteligencia propia. El desarrollo del smart packaging, y el perfeccionamiento de nuevos materiales, ha permitido crear soluciones de envasado de lo más revolucionarias donde la originalidad, sigue jugando un papel fundamental.

Los embalajes han superado la necesidad de basarse en packaging originales, para lanzarse hacia un packaging que, además de ser atractivo, se encuentra diseñado para cumplir una finalidad: hacer la vida del consumidor, más fácil y sencilla. Los nuevos estilos de vida y la creciente preocupación por el cuidado del medio ambiente, hace del smart packaging una solución óptima para reducir el desperdicio de comida y la pérdida improductiva de tiempo.

Las tendencias en packaging que marcarán el futuro de las marcas, además de preservar el producto, tendrán la capacidad de personalizar los productos y conectar con el consumidor, sin intermediarios. Es por ello, que las soluciones de envasado, basados en el smart packaging, contarán con una autonomía propia capaz de conectar directamente con el consumidor, para transmitir información sobre el estado y la calidad actual del producto por un lado, o decidir cuándo se encuentra listo para abrirse o cerrarse según la temperatura que lo rodea,  por otro.

‘Ya estoy listo para ser consumido’

Uno de los ejemplos de smart packaging más populares, es el tetrabrik inteligente. Se trata de un envase diseñado por Ko Yang, capaz de cambiar de color para indicar al consumidor de un modo visual y directo, que se acerca su fecha de caducidad. Heineken, a su vez, decidió dar el paso hacía el smart packaging y sumarse a la lista de las empresas que marcarán el futuro de los envases inteligentes. La conocida marca de cerveza, lanzó al mercado unas latas con la capacidad de mostrar, con indicadores de color, que ha alcanzado su punto más álgido de frescura y está lista para ser consumida.

Pero, la verdad es que el sector alimentario no es el único que ha liderado la evolución y perfeccionamiento de los embalajes activos. En un mundo tan saturado de productos, ¿cómo se lo iban hacer las demás marcas, si no, para llamar la atención del resto de los consumidores? Es  evidente que el packaging ha dejado de ser un mero contenedor del producto, para convertirse en la mejor representación del marketing de la empresa. Contar con un código QR o Bidi para interactuar con el usuario, ya no es suficiente. Y es que todo parece indicar que las tendencias de futuro en el smart packaging, no harán más que perfeccionar nuestro día a día para dotarnos, aún, de una mayor autonomía.